2/26/2025|herencia
Listen
Índice
En España, una sucesión se considera internacional cuando involucra elementos que trascienden las fronteras del país. Esto puede darse en varios casos, entre ellos:
Cuando una sucesión es internacional, puede ser necesario realizar trámites adicionales, como la obtención del Certificado Sucesorio Europeo, que facilita el reconocimiento de derechos hereditarios en otros países de la UE.
En estos casos, el proceso puede volverse aún más complejo debido a la necesidad de cumplir con las leyes locales de varios países, lo que puede retrasar la distribución de los bienes, generar costes adicionales y, en ocasiones, dificultar el acceso a los bienes heredados. La correcta preparación y conocimiento de la normativa internacional son claves para evitar inconvenientes y garantizar una gestión eficiente de la herencia.
Un testamento internacional es un documento legal diseñado para ser válido y reconocido en múltiples países. Está regulado por la Convención de 1973 sobre Testamentos Internacionales, que establece un marco común para que un testamento sea aceptado en los países que han ratificado el acuerdo. Esta modalidad de testamento es útil cuando el testador tiene bienes en diferentes países, ya que evita la necesidad de hacer testamentos separados en cada país donde se encuentran los bienes.
Para que un testamento internacional sea válido, debe cumplir con una serie de requisitos establecidos por la Convención, entre los cuales se incluyen:
Este tipo de testamento tiene la ventaja de ser reconocido en todos los países que han firmado la Convención, lo que simplifica enormemente los trámites sucesorios internacionales. Sin embargo, no todos los países han ratificado la Convención de 1973, por lo que siempre es recomendable verificar si el país donde se encuentran los bienes del testador acepta este tipo de testamento.
En caso de que el testamento internacional sea el elegido por el fallecido, los herederos pueden evitar la complicación de tener que presentar varios testamentos en diferentes países, lo que acelera el proceso de distribución de los bienes.
En España, la ley que rige una herencia internacional depende del Reglamento Europeo de Sucesiones (650/2012), el cual busca armonizar la normativa dentro de la Unión Europea y facilitar la gestión de herencias internacionales. Este reglamento establece que la legislación aplicable a una herencia es la del país donde el fallecido tuviera su “residencia habitual”. Sin embargo, si el fallecido manifestó expresamente en su testamento que deseaba que su herencia se rigiera por la ley de su nacionalidad, ésta prevalecerá. En caso de que tuviera más de una nacionalidad, podrá elegir cuál se aplicará.
Para determinar la residencia habitual, se toman en cuenta factores como:
Ejemplo práctico: Si un ciudadano español vivió en Francia durante los últimos 10 años de su vida, pero pasó su infancia y juventud en España y nunca renunció a la nacionalidad española, un tribunal podría decidir que la residencia habitual estaba en Francia debido al tiempo transcurrido allí y los vínculos personales y económicos. En este caso, la legislación francesa podría aplicarse a la herencia, a pesar de que el fallecido mantuvo su nacionalidad española.
Si un ciudadano español hereda bienes en otro país, deberá seguir los procedimientos legales y fiscales tanto en España como en el país donde se encuentren los bienes.
Si el fallecido otorgó un testamento en España, pero los bienes están en otro país, es necesario validar el documento en la jurisdicción correspondiente. Los pasos generales incluyen:
Si el país donde están los bienes tiene un convenio con España, el proceso puede ser más ágil y con menos requisitos burocráticos.
Si el fallecido otorgó su testamento fuera de España, se deberá evaluar si el documento es válido en el país donde se redactó y si puede ser reconocido en España. Para ello, es necesario:
Si no existe testamento, la legislación aplicable será la del país donde el fallecido tenía su residencia habitual, lo que podría implicar la necesidad de realizar trámites adicionales en el extranjero.
En España, los herederos están obligados a declarar la herencia ante la Agencia Tributaria, incluso si los bienes están en el extranjero. Es posible que también deban pagar impuestos de sucesiones en el país donde se encuentren los bienes.
Para evitar una doble tributación, España tiene convenios con ciertos países que permiten deducir los impuestos pagados en el extranjero de la cantidad adeudada en España. Dado que los procedimientos varían según la jurisdicción, se recomienda contar con asesoramiento legal especializado para gestionar la herencia de manera eficiente y evitar problemas administrativos o fiscales.
Si una persona fallece dejando bienes en España y su heredero no es ciudadano de la Unión Europea, el proceso para reclamar la herencia puede ser más complejo debido a requisitos adicionales de documentación, impuestos y trámites notariales. A continuación, se detalla cómo gestionar una herencia internacional en España.
Cuando un ciudadano o residente en España hereda bienes situados en el extranjero, deberá reunir y presentar una serie de documentos tanto en España como en el país donde se encuentren los bienes. Entre los más importantes se encuentran:
Cuando un heredero en España recibe una herencia que incluye dinero en cuentas bancarias extranjeras o joyas en cajas de seguridad, el proceso puede ser más complejo debido a las regulaciones bancarias y fiscales de cada país. Los pasos a seguir incluyen:
Gestionar una herencia internacional puede ser complicado, pero con una planificación adecuada se pueden evitar problemas. Si tienes bienes fuera de España, es fundamental redactar un testamento internacional, consultar con un abogado especializado y conocer las leyes del país donde se encuentran esos bienes. Además, es importante mantener un inventario actualizado. Si posees joyas que desees agregar a tu testamento, no olvides determinar su valor antes de hacerlo; Auctentic puede ayudarte a determinar su valor, y así asegurar que se refleje correctamente en tu testamento. Considera la planificación fiscal internacional, ya que puede ayudarte a reducir impuestos y asegurar que tus herederos reciban tus bienes sin complicaciones.
Con estas acciones podrás minimizar los riesgos y garantizar que tus deseos se cumplan de manera eficiente, independientemente de dónde se encuentren tus activos.